31 jul 2013

Incapaz de perder

Es un día cualquiera, como otra. Te levantas dispuesto a llevar tu vida normal de siempre, pero ocurre algo, algo sucede y hace que todos los de tu alrededor vean el sol menos tú.

Tu día se vuelve nublado. No te encuentras con ánimos para sonreír, pero aun así lo hace para que nadie se preocupe por ti, esperas que algo cambie sin que tú tengas que hacer nada. Te pones a pensar y te das cuenta de que si tú no te mueves, nada va a ser diferente, si no pones de tu parte, las cosas no van a mejorar y si no te sientes con ganas, no puedes poner de tu parte.

Este es mi círculo vicioso de hoy y de muchos días como hoy. Un círculo vicioso en el cual quedó atrapado hasta que me pintó la sonrisa más fuerte que tengo y saco ganas de sinceramente no sé de donde, saco ganas para pelear por lo que me importa y por ello que sienta que necesito me trago los problemas, los comentarios, el orgullo, lo que haga falta. Todo con tal de no caer en la depresión y en la oscuridad.

Porque una vez me prometí que jamás me iban a quitar la sonrisa de la cara y sigo cumpliéndolo.
Voy a quedarme solamente con las cosas buenas de todo o al menos a intentarlo, empezando por este texto…Soy incapaz de perder.

29 jul 2013

Dar para quizás algún día recibir

A veces, nos encontramos en esa línea que separa el del mal, indecisos, esperando una respuesta o una señal. Siempre intentamos hacer las cosas lo mejor que podemos, pero a veces por mucho esfuerzo que pongamos, las cosas salen mal, ceden a ese lado de la línea y nosotros nos arrastramos con ellas.

Es frustrante poner empeño a algo que no acaba saliendo como deseas, pero más lo es todavía pensar que ni siquiera lo intentaste.

Día a día por muchas desilusiones que me llevo, sigo intentando hacer las cosas bien, a pesar de que no todo salga como quiero, sé que algún día, llamadlo “karma”, pero algún día sé que seré recompensado por mi fuerza de voluntad, por esa Resistencia ante las adversidades que no todos tienen, Por seguir aquí, en pie, sin dejar que nada, por malo que sea, me derrumbe.

Está claro, todos estamos rodeados de gente, la gente hace cosas y hay cosas que son difíciles de aguantar, cosas que duelen más de lo que puede imaginar, que hieren tus sentimientos más profundos, y tu sabes que unos días lo pasas mal por ello, siente que te hundes y aunque no lo muestres haces un esfuerzo sobrenatural por no desatar tu pensamientos, para así no herir a nadie más y sufrir en silencio.

En cambio otros días te harán sentir bien, te harán sentir querido, feliz. Podrán hacerte o decirte cualquier pequeña cosa, que por muy diminuta que sea es más fuerte que todas aquellas malas. Ya sea un pequeño detalle, unas simples palabras bien ordenadas, o simplemente, que te muestren sus sentimientos respecto a ti, que te hagan sentir importante en sus vidas y querido, que sientas que tienes utilidad para algo aquí.

Hoy cuento cicatrices con orgullo de soldado, me llaman Bagdad por las bombas que he soportado, y aquí sigo más días malos que Buenos pero ¿y que?, juro que merece la pena sufrir tres días, por ser feliz uno, porque la felicidad llenas más de lo que vacía la tristeza.

Voy a seguir dando mucho por quien me importe, unos me lo devuelven otras veces no se siento Fuertes para hacerlo, otros desearían poder darme el doble de lo que yo les aporto, pero simplemente por cualquier motivo, quizá son fríos o quizá no saben cómo hacerlo, no lo hacen. 

Incluso yo tampoco soy capaz a veces de dar lo mismo que dan por mí algunas personas. Pero no por ello he de cerrarme y volverme frío, quiero seguir hacienda feliz a mi gente, sea o no sea correspondido. Porque sé que les importó sino no estarían todavía ahí, y el resto, aunque duela, puedo aguantarlo y sobrellevarlo. Me basta con pensar que ella es feliz a mi lado.

24 jul 2013

Otro día más

Otro día más, me hallo solo y triste. Sin nadie que me escucho llorar, nadie que oiga mis lamentos, pero así es como quiero estar; solo. No necesito abrazos, ni necesito que me escuchen, solo necesito desahogarme en sollozos gritos. Escribo aquí esto porque todos necesitamos soltar toda la rabia que tenemos, y yo estoy cansado de darle puñetazos a la pared, por lo tanto he decidido plasma mi melancolía por escrito. Nadie escribe nada cuando está feliz, simplemente se dedica a aprovechar el momento, en cambio todos necesitamos desahogarnos cuando estamos tristes, y yo lo haré escribiendo. A muchos esto les va a deprimir, pero varios se sentirán identificados.

19 jul 2013

Dos vidas

Solía tener una vida de aproximadamente dieciocho años de duración, una vida en la que nací, crecí, jugué, maduré, amé... aunque sin suerte. Fue larga y difícil con sus momentos buenos y con otros no tanto. Pase por muchas cosas y no sabes cuanto desee tener a mi lado a alguien como tu. Hubo muchas presentes en esa vida, pero no funciono con ninguna, y ahora al fin entiendo por qué.

Eso solo fue algo de mi vida, la que empezó en el momento en que expresamos los sentimientos, esos que eran correspondidos, esos que definitivamente son los que nos unieron, nos unen y nos unirán.

Mi nueva vida eres tú, y ahora entiendo todos aquellos tópicos: La vida es bella, es hermosa, claro que lo es, sobre todo cuando tiene nombre y apellido, apellido que se juntaran con el mío en nuestros hijos.

Es Bueno escribir esto cuando ya ha empezado mi nueva etapa, porque estoy más que harto de leer cosas negativas, llenas de tristezas.
No creo que vaya a ser infeliz a tu lado, me aportas todo lo que necesito, me das la verdadera felicidad, y me enseñas cual es mi razón para vivir. Hacerte feliz a ti, pase lo que pase.

No soy una persona que cree en las cosas eternas, ya lo sabes. Pero no te miento cuando te prometo un siempre, estoy seguro de que puedo cumplirlo, y nunca he estado tan seguro de ello. Si mi primera vida ha durado dieciocho años, espero que esta nueva vida a tu lado dure tanto como mi corazón aguante latiendo por ti.

12 jul 2013

La confianza del optimismo

Nunca se ha perdido del todo, lucha hasta que no des más de ti. Si alguna vez desistes en tus intentos, piensa por lo cual estas luchando, saca fuerzas de flaqueza y sigue adelante…

¿Quien va a decirte cuando parar? Jamás vas a hundirte mientras todavía tengas un 0,1% de posibilidad, una pizza de esperanza. Pensarás: Es fácil para ti decirlo. No escribo esto por escribir, ni por rellenar… escribo porque lo he vivido en mi piel, habido miles de momentos en mi vida en los que he estado a punto de tirar la toalla y tras pensarlo detenidamente me he dicho: Voy a seguir corriendo, no merece la pena tirar la toalla porque pienso limpiarme el sudor de mi esfuerzo con ella… 

Mucha gente habría desistido en mi caso, soy terco y si hay algo que deseo, lucho por ello, aunque me digan que es imposible… Eso solo aumenta mis ganas de conseguirlo, simplemente por hacerles ver a los demás que hasta lo “imposible” puede lograrse.

Algunos están cargados de problemas, incluso yo tengo unos cuantos, pero hay algo que llevo también encima y me ayuda a salir adelante… Optimismo.

5 jul 2013

El objetivo de la felicidad

Nacemos y vivimos con el único fin de llegar a ser felices, pero en ese preciso instante en el cual esas rozando la felicidad, cuando ya la tienes entre tus dedos, cuando su esencia recorre todo tu cuerpo, creando sonrisas y sensaciones agradables aportándote calor y alegría… Cuando piensas que no podrías sentirte mejor, entonces es cuando esa felicidad se aleja de nuevo y nos deja caer en picado hasta que nos damos el golpe del siglo contra el suelo. 

Después lamentarnos, quejarnos, pasarlo mal y recuperarnos de la herida, volvemos a subir otras vez por esa felicidad ¿por que? ¿Por que somos masoquistas, incansables...? No, no creo que sea por eso, creo que es porque necesitamos obtener esa sensación de ser felices y sentirnos que debemos ir por ello cueste lo que cueste.

Sabemos que nos caeremos de nuevo, es inevitable no pensar en ello cuando ya te has dado varios golpes, pero aun así vale la pena golpearse mil veces, por tan solo sentirte feliz un par de veces.

Mi vida está llena de altibajos, porque vivo rozando la felicidad, pero el siguiente día lo vivo cayendo en picada, para volver a subir después. No voy a rendirme, algún día subiré para no caer, subiré para agarrar de la mano a esa felicidad y no soltarla nunca, si caigo abajo… felicidad caerá conmigo, y no hará falta volver a subir. Tengo la esperanza de alcanzar mi eterno bien y conservarlo para siempre.

29 jun 2013

Lágrimas

Mis dedos resbalan en las teclas mojadas por las lágrimas a la vez que escribo, lágrimas que recorren mis mejillas y se dejan caer desde la barbilla.

Son lágrimas desordenadas, pero todas y cada una llevan tu nombre, son pensamientos de mi cabeza, recuerdos, fotos, momentos; que salen por mis ojos para escapar de mi menta, porque son incapaces de aguantar la pena que esta noche traigo conmigo. Me duele ver como están las entre tú y yo, me duele ver que mi felicidad ahora es mi lamento. Que estas lágrimas son tan frías y a la vez tan cálidas, tan húmedas y a la vez tan secas.

Duele saber que nunca más seremos lo que fuimos y que estas lágrimas lo demuestran, nada será igual cuando vuelvas a mí después de marcharte. Aposté todo por algo que salió mal, hice all in y me quedé sin blanca, se acabó, no hay más fichas en este juego para mí, estoy fuera, bancarrota, game over. Tú aún conservas todas tus fichas, estoy seguro de que las fichas que me ganaste no las vas a necesitar, las tiraras o las apartaras a un lado, porque tienes suficientes con las tuyas. En cambio yo daría lo que fuera por un poco de tus fichas, un poco de tus besos, abrazos, caricias, risas, recuerdos, momentos, fotos… pero jamas volveré a tenerlas, porque no volveré a jugar a este juego contigo, el juego del amor…ese juego en el que todos perdemos y muy pocos ganan.

Puede que sea lo último que te escriba, la última carta, lo último que recibas de mí. La pena se mezcla con las lágrimas en las teclas, así que disculpa si encuentras todo esto un tanto triste, pero me resulta imposible escribir palabras alegres. Aun así puede cerrar los ojos y recordar mi sonrisa cuando miraba la tuya, la sonrisa que tu causaste, la que tú has construido todo este tiempo, la que quizás nunca vuelva a mostrarte como antes, nunca más será tan amplia, porque ahora viven recuerdos y melancolía en ella.

Aunque esto sea lo último que te escriba, no será el último recuerdo, no sé si por suerte o por desgracia, pero voy a recordarte bastante, cuando cierre los ojos, cuando me acueste sin tus “buenas noches”, cuando agache la vista y mire hacia mi pecho y sienta ese hierro frío que tanto me recuerda a la persona por la que tanto he sentido.

Dicen que los polos opuestos se atraen, pero tú y yo hemos demostrado que no es así, pero al menos lo hemos intentado, ¿no crees? No sé si he merecido la pena o no, pero a mi personalmente me ha marcado y estoy seguro de que he aprendido mucho.

Se acerca el final, estamos a escasos días, lo único que deseo ahora es no derrumbarme en el adiós, pero sé que si tú caes, yo voy a caer, porque es inevitable, son muchas cosas acumuladas encima de mí, y no puede sujetarlas más tiempo, voy a caer abajo con ellas. Pero algún día saldré de todo, estoy seguro.

Voy a quedarme con los buenos momentos y olvidar los malos, aunque casualmente son esos buenos momentos los que harán que perduren mis lagrimas, los recuerdo vendrían a mi mente en noches melancólicas, será inevitables, pero espero que tu conserves la imagen de mi sonrisa en tu cabeza, esa sonrisa de la que tu eras culpable.

Ojala que encuentres tu verdadera felicidad, porque este es el juego del amor donde ambos hemos perdidos fichas, donde ambos hemos tenido rachas, donde los dos nos hemos marcado faroles sin pretenderlos. Yo no soy tu felicidad, pero al menos me esforcé en serlo.
Tú sigue con tu bonita sonrisa, que ya me encargo yo de derramar lágrimas por los dos.