No te gusta como te ves al espejo, no te gusta como se escucha tu voz, no te gusta como sales en las fotografías, no te gusta el peso que mantienes y tienes miedo de subirte a una balanza y que aparezcan unos números más. No te amas lo suficiente como para decir "me quiero", has pensado que eres inferior a las otras minas y te sientes tan pequeña como una hormiga y te has sentido como destrozada como un trapo viejo.
Cuando estas sola pones música alta que hasta el cielo se escucha, bailas, cantas y cada momento cierras los ojos como si estuvieras en tu mundo o en un lugar mejor que la realidad. Te sientes frustrada porque el tiempo va demasiado rápido, creces y la vida que llevas no fue la que soñaste de pequeña, a veces extrañas los viejos tiempos, cuando tu habitación era el santuario perfecto para soñar, la vida día a día fue matando tus sueños, las esperanzas que tenías, ahora piensas que eres un cuerpo sin alma, sin vida, sin ganas de luchar y vacía de ilusiones.
Pero anda, si tú tan solo te mirarás con mis ojos, si tú te escucharás con mis oídos y si fueras yo por un instante entenderías por qué te amo como eres, no fue un físico lo que me cautivo, sino la majestuosa persona que vive dentro de vos, esa que tiene todavía la esperanza de volver a la vida real, porque está latente.
Tus ojos, esos ojos que llenan de paz y me llevan a ese lugar donde está ese mar el cual amo pasar los días de veranos, a veces intencional, solo para volver a respirar y sentir la libertad que en él desemboca. No cambiaría nada de vos, porque no me enamore de una chica de revista, me enamore de una chica humana tan real que tiene defectos y virtudes, potenciales y debilidades.
Olvida a los que te denigran, porque yo te estoy amando y eso es lo que realmente importa, porque nada importa en el mundo si alguien te está amando como yo ahora.