Me
forme de momento, no sabía quién era, dónde estaba ni cuál era mi camino. Creo
que había otras igual a mí, allí dentro y creo porque nunca me vi pero no
tenía porqué ser distinta.
Ellas no hablaban, estaban silenciosas, en su rostro veía tristeza. Todas iban saliendo poco a poco ¿a dónde iban? No sé, nunca ninguna regresó para contármelo. En cambio yo no podía salir y veía que a otras les pasaba igual.
Descubrí que unas si hablaban y nos unimos, eran pequeñas y acuosas. Juntos decidimos que no podríamos seguir allí, teníamos miedo de morir al salir de ese lugar que tan bien nos albergaba.
Ellas no hablaban, estaban silenciosas, en su rostro veía tristeza. Todas iban saliendo poco a poco ¿a dónde iban? No sé, nunca ninguna regresó para contármelo. En cambio yo no podía salir y veía que a otras les pasaba igual.
Descubrí que unas si hablaban y nos unimos, eran pequeñas y acuosas. Juntos decidimos que no podríamos seguir allí, teníamos miedo de morir al salir de ese lugar que tan bien nos albergaba.
Encontramos
un lugar oscuro, cálido, húmedo, como nosotras y lleno de eco, he oído decir que
los que viven afuera lo llaman gargantas y he descubierto que aquí habitan las
palabras ahogadas, sin intención de salir.