8 may 2020

8 de mayo: Un día de mierda

Quisiera olvidar el 8 de mayo de 2008, un día de mierda, el día que mi vida cambio, dónde los excesos se volvieron mi perdición y los vicios eran mi refugio de dolor.

Recuerdo ese día, me despedí de ti con el abrazo acostumbrado y con "Hasta luego, papá". Ese abrazo fue diferente, fue más largo de lo normal, fue como si no quisieras soltarme. Tal vez sabías que sería el último.

Eran las 11:00 de la mañana, tocaron la puerta del salón de clases, era la coordinadora, era costumbre escuchar mi nombre al ella entrar al salón, pero esta vez el tono era diferente, no era el habitual.

Al salir, estaban mis hermanos con ella, mi mente decía: ¿Algo pasó?, pero ¿qué?... Mi mente no daba con la respuesta, a pesar de dar mil vueltas al asunto.

Sentados en su oficina, con una mirada distinta a la cual estaba acostumbrado a ver. Ella respiró profundo y dijo: "Esto no es fácil para mi".

Mis hermanos y yo nos mirábamos, no entendíamos nada de lo que sucedía. Pero quién a esa edad entendería aquella situación.

Ella tomó fuerza y de sus labios pronunciaron esa frase, que cada 8 de mayo aun suena en mi cabeza: 

"Su padre ha fallecido"

Mi reacción solo fue cerrar los ojos y bajar mi cabeza, no creía lo que escuchaba esto es un mal sueño, él estará allí en casa cuando regrese con sus ganas de seguir.

Fuimos hasta dónde estabas, mi mente no quería aceptar que no te volvería abrazar, que no volvería a verte sonreír...

Verte en esa cama de hospital con los ojos cerrados y el sonido indicando que tu corazón ha dejado de latir, me rompió por dentro.

No quería llorar, pero estaba molesto, molesto porque me prometiste que no dejarías de luchar, me mentiste y eso nunca lo habías hecho.

Te vi y te dije "vamos levántate, que todavía queda por luchar". 

Para tí, la lucha había terminado, para mi seguía latente.

¿Por qué dejaste de luchar? ¿Por qué decidieron que tu tiempo había terminado?, nunca lo entenderé... 

Solo entendí ese día que pedir que no te llevará tan pronto, era como incitar que te fueras pronto. También dejé de creer en él, ese ser el cuál le pedí tanto que no te llevará porque te necesitaba y aún te necesito.

No sé hasta cuándo le tendré que hablar a una foto, para decirle: "Mira, lo que he logrado, ojalá pudieras vivir esto conmigo".

Han pasado 12 años y todavía me duele, no sé si algún día podré hablar de tí sin que se me haga un nudo en la garganta, sin que mi pecho se presione ni que de mis ojos salgan lágrimas. 

Te extraño, papá.

2 may 2020

Me tocó perder

Nuestra historia comenzó como un juego, mientras jugaba ella se ilusionaba y así fue que conseguí que se enamorará de mí, la hice pensar que era mi única vida, mientras detrás de letras, llamadas y salidas existían otras.

Besos, caricias y otros recursos que usaba mientras jugaba, no me importaba.

Pensé que era demasiado buena para mí, pero no lograba parar de jugar. Me creía el gran genio al ver como la tonta me creía y perdonaba mis idioteces e infidelidades.

A mi mente regresan esas largas conversaciones por teléfono, ella llorando y yo fingiendo que me importaba, sus largos mensajes expresando lo que me quería mientras yo reía. 

La última vez que la vi fue cuando desgarre su corazón donde habitaba. Pasó un lapso y se fastidio de mí. 

Ahora, soy yo quién está aquí extrañándola, esperando alguno de esos largos mensaje bonitos que solía enviarme, una llamada, un beso, un abrazo, una mirada o simplemente escuchar nuevamente su voz.

Quizás pueda perdonarme, hoy me toca llorar por no saber aprovechar lo que tenía para mí, volver a recuperar esos momento que jamás volverán y solamente ella podía y sabía darme.

Como un idiota vencedor pensé que ella era mi juego y resulto ser mejor jugadora que yo. 

En mi juego, era siempre el ganador, pero esta vez... 

ME TOCÓ PERDER

8 sept 2019

Espejismos

No te gusta como te ves al espejo, no te gusta como se escucha tu voz, no te gusta como sales en las fotografías, no te gusta el peso que mantienes y tienes miedo de subirte a una balanza y que aparezcan unos números más. No te amas lo suficiente como para decir "me quiero", has pensado que eres inferior a las otras minas y te sientes tan pequeña como una hormiga y te has sentido como destrozada como un trapo viejo. 

Cuando estas sola pones música alta que hasta el cielo se escucha, bailas, cantas y cada momento cierras los ojos como si estuvieras en tu mundo o en un lugar mejor que la realidad. Te sientes frustrada porque el tiempo va demasiado rápido, creces y la vida que llevas no fue la que soñaste de pequeña, a veces extrañas los viejos tiempos, cuando tu habitación era el santuario perfecto para soñar, la vida día a día fue matando tus sueños, las esperanzas que tenías, ahora piensas que eres un cuerpo sin alma, sin vida, sin ganas de luchar y vacía de ilusiones. 

Pero anda, si tú tan solo te mirarás con mis ojos, si tú te escucharás con mis oídos y si fueras yo por un instante entenderías por qué te amo como eres, no fue un físico lo que me cautivo, sino la majestuosa persona que vive dentro de vos, esa que tiene todavía la esperanza de volver a la vida real, porque está latente. 

Tus ojos, esos ojos que llenan de paz y me llevan a ese lugar donde está ese mar el cual amo pasar los días de veranos, a veces intencional, solo para volver a respirar y sentir la libertad que en él desemboca. No cambiaría nada de vos, porque no me enamore de una chica de revista, me enamore de una chica humana tan real que tiene defectos y virtudes, potenciales y debilidades.

Olvida a los que te denigran, porque yo te estoy amando y eso es lo que realmente importa, porque nada importa en el mundo si alguien te está amando como yo ahora.

8 jun 2019

Persona correcta, momento equivocado

Te enamoras, vives en la burbuja de la perfección, dónde nada pasa y nadie sufre. Pero de pronto ¡BOOM! explota y chocas contra la pared de la realidad.

Entre dolor y la conmoción te levantas débil con heridas profundas, difíciles de sanar, subes la mirada y la observas, sin ningún rasguño tan intacta como si no hubiera pasado nada, ella se va sin decir ni una palabra.

Te encuentras solo, roto sin ganas de seguir, sin querer volver a sentir. Todo se ha ido a la mierda y no entiendes por qué. Duele tanto que quisieras desaparecer, pero ella llega sin aviso.

Esa persona que siempre buscaste y esperaste está allí dispuesta a todo por ti, pero estás tan dañado que te da miedo sentir, volver a ilusionarte y que todo llegue a su fin.

Te dedicas a perder el tiempo para sanar tus heridas de aquel choque sin aviso mientras ella te espera ansiosa a darlo todo y que resulte, pero no pasa nada, te has dedicado a sanar en lugar de iniciar.

Pasa el tiempo y sanas tus heridas han cerrado, tu mirada triste ha desaparecido. Estás sonriente, volví esa sonrisa que tanto le encanta; ya estás dispuesto a volver a enamorarte.

Vas a ese lugar, dónde ella solía esperarte, pero te percatas que el tiempo pasó y ella no está, la buscas y te encuentras que ella está en otro rumbo, en otro destino y con alguien más.

Se cansó de esperarte cada día viendo como te consumías en heridas del pasado. Ella no soporto verte así y se marchó. Ahora ella está feliz con alguien, viviendo las aventuras que alguna vez quiso disfrutar junto a ti. Te tocó perder y no hay nada que puedas hacer.

El destino te jugó una mala pasada, pues te tocó conocer a la persona correcta en el momento equivocado.

27 mar 2015

El mejor - peor error fuiste tú

Cuando te imagino y veo que no estás aquí, mis ojos se humedecen. Se llevan de lagrimas que comienzan a brotar, lloró como un idiota que sabe por lo que llora y no por cualquiera. El mundo me da igual, después de tí no hay nadie. Nunca te vayas de este globo terráqueo, pero si lo hace llévame en tu último suspiro.

No es mi preferencia una vida llena de oscuridad, porque tú eres esa luz proveniente de arriba que la ilumina. Eres la razón por la cual todas las noches me desvelo observando el cielo, contándole mis problemas, angustias, pecados y fantasías. Ten presente cuando llegase a olvidarme, dame un beso de aliento para volver en sí y aferrarme a todas mis partes rotas. 

No recuerdo haber estado tan roto como la vez que te vi sonreír, allí comprendí que esto era un derrumbe. Lo que se mantenía a flote como barco en alta mar, se hundió como el Titanic. No supe llevar una caída tal como la tuya, me encanté con tu precipicio, tal vez por eso me siento tan borde.

Aquella madrugada de domingo, continuó pensando que quizás lo nuestro era chocar una sola vez, pero el golpe fue tan fuerte que aún tengo heridos mis sentimientos. Fue un gusto haberme topado contigo, en el momento que quedaba era desastre y más desastre junto a devastaciónEl huracán llegó lo mejor.

La mejor - peor persona, casualidad, accidente y mi mejor - peor error fuiste tú. No somos casualidades, nuestros labios chocaron por alguna razón. En el fondo sé que lo sucedido fue para recordarnos para siempre.

27 feb 2015

El viaje de las oportunidades

La mayor parte de la vida he dejado pasar ese grandioso viaje que muestra mis sueños. 

Un viaje que puede durar para siempre, pero no me arriesgo hacerlo, por quizás miedo al fracaso, a las malas decisiones, miedo de lo que me depara el futuro, en fin por miedo a todo lo que conlleva a realizar el viaje. El miedo me acorrala construyen una cárcel alrededor de mí. Una cárcel de miedo que he creado yo mismo. Posee la llave para salir de ella, pero no la uso porque prefiero quedarme dentro.

Alguna vez me pregunté cómo sería mi vida si hubiera toda el viaje de las oportunidades, el viaje que me hubiera llevado a donde deseara, ¿fracasaría o triunfaría? ¿sería feliz o infeliz? ¿tendría una vida nuevo o seguiría siendo la misma mierda de siempre? no me siento triste ni menos frustrado porque lo pasado, pasó aunque tengo otra oportunidad, es ahora, lo que haga hoy será mi pasado mañana, no dejaré pasar las oportunidades, mi felicidad, mi vida porque es claro que es una sola y jamás vuelve.

Creare mi felicidad, mi propio mundo. Haré y creare mil nuevas oportunidades, porque en la vida he aprendido que la suerte no existe, es etéreo. Todo lo que hago en el presente se conecta con mi futuro. Sigo en el mismo lugar de siempre, esperando que algo genial ocurra, pero las cosas geniales no pasas por sí solas, tengo que hacer que pasen y veré en un futuro mañana lo que siempre he soñador ser. EL DUEÑO DEL MUNDO.

11 feb 2015

De tacones altos, lápiz labial y minifalda

Una belleza sobrenatural, sus ojos llevaban consigo una maldición de hechizar, mirada penetrante, sus labios era el infierno donde quisiera siempre estar y su sonrisa era el paraíso, que alguna vez soñé. La noche era fría y oscura, su presencia producía el calor y la luz más brillante que haya existido. Estaba solo, aun así ella llenaba cada vacío en mí. Tenía problemas, un poco más allá de lo normal, entendía que era la solución de cada uno de ellos.

La despoje del abismo con todo y sus demonios, ella estaba aterrada al descubrir que los monstruos no descansaban bajo su cama sino que dormían junto a ella noche a noche. Ella estaba en aquel ángulo de la habitación con la mirada desorientada abrazando sus rodillas, puede que era lo único que podía apretar.

Yo, con mi voz y guitarra haciéndole compañía a la soledad y tratando de hacerla un poco mejor junto a líricas y notas acústica. Suspiró y me observó. ¡Vaya! Sí que era preciosa, para ser de este mundo, sus pupilas desgastadas de color café en la mañana, sin fin con tres puntos suspensivos. El rojo carmín de sus labios, envuelto como millones de rosas, cicatrices hirientes como espinas, su aroma fue como inhalar cocaína, me sentí en el lugar soñado junto a ella.

La vi, ahí en el Paseo Colón, mendigando que cada carro que pasará se detuviera y se la llevará. La llevaban a cualquier motel barato. Después salían de la habitación del motel; unos cuantos dólares pagaban por su esbelto cuerpo y yo todavía cantaba su poesía, era la única musa que me inspiraba.

En su mirada se reflejaba dolor, ella no aposto vivir esta vida, es difícil que alguien más decida sobre el rumbo de tu vida. Eso le pasó a la chica de tacones altos, lápiz labial y mini falda.
Ningún nombre, ningún apellido. No le pertenecía a nadie.