No sé qué día es, donde estoy ni donde me encuentro.
Siento que el destino me arrastra con el viento, siento la
necesidad de desaparecer, quiero irme a un lugar dónde no me sienta solo.
Me convertí en un insensible y arrogante, ya no quiero saber lo
que es sentir amor pues a mi corta edad quiero llegar al suicidio, en ocasiones
mi vida ya no tiene sentido, el sentido lo perdí cuando no encontré salida a
mis problemas usando atajos para evitarlos
Los días se volvieron grises y fríos, el destino constantemente
atenta contra mí. Quiero despedirme, pero no he tenido la valentía de hacerlo
de otra manera que no sea en este escrito, tengo que hacerlo así, no tengo
opción.
Siento que por primera vez he decidido mi propio camino, donde me
encontré con rosas y espinas, nunca vi el sol, todo lo que me rodeaba era
oscuridad, nadie me ayudó cuando puse mi vida en un filo.
Tuve miedo a decir lo que sentía y no pude desahogar mis penas, acá
estoy empujado por el viento y silenciado por el ruido, no pude lograr mis
sueños, siento miles de vacíos en mí.
No soporto sufrir, llorar, decepcionarme y derrumbarme, la muerte
ha sido mi solución dejando el vacío físico, pero lleno de emociones, mi
ausencia no es sufrimiento es alegría; un problema menos en la vida.
Estoy destruido lleno de tristezas y decepciones. Lee y despídete
con un “adiós”, porque para el mundo:
HE MUERTO