Duele
necesitarte cuando no estas, es dolorosos que seas la persona que me hace
sufrir y la única que puede consolarme, me quitas y das la vida por momentos.
En varias
ocasiones no he podido aguantarlo, he tragado de mi orgullo y he acudido a ti,
porque necesitaba oírte, verte o leerte, saber que estabas ahí, que me escribías,
que te dirigías a mí.
Pero hoy ya no
puedo, es más la necesidad de ver si puedes hacer lo mismo por mi, que la de
hablarte. Tengo que esperar y no es orgullo sino para hacerme a la idea de cuánto
vas a estar dispuesta a dar por mí. Me gustaría creer que estamos para lo bueno
y para lo malo.
Una vez me
dijiste: “Saldremos de esta y de todas la que vengan”. Ahora solo necesito que
vuelvas a repetírmelo, necesito un poco de ti, o acabará marchitándome.
Sigo
esperando, intento aguantar lo que puedo, esto me duele más a mí que a ti, te
lo prometo, pero necesito ver que eres capaz de preocuparte por mí y hacérmelo
ver sin que tu orgullo lo impida.
No me canso de
repetir que TE NECESITO.
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